Un dulce deseo llamado Vioko

Topcret Vioko Ice Cream Shop

Escrito por enero 16th, 2017

Sandra Soler creó hace 10 años Mésdisseny, un estudio de interiorismo muy personal en el cual su objetivo siempre ha venido marcado por la voluntad de ser referente en el diseño de interiores. Sandra es especialista en retos, en ser capaz de simplificar lo complejo y poder convertir el caos en algo funcional y bello a la vez. Su propósito es claro: crear espacios que provoquen emociones. Para conseguirlo sabía que en Topcret podía encontrar profesionales que estuvieran a la altura de sus aspiraciones.

El vínculo entre Sandra Soler y Topcret les ha llevado a realizar grandes proyectos de gran notoriedad. Su potencial no sólo ha quedado patente en el diseño de interiores de la Casa X. Su filosofía y savoir faire también han quedado reflejados en el proyecto de la heladería Vioko del barrio barcelonés de El Born (España). Dar vida a este local desde cero fue todo un desafío para ambos que sólo podía finalizar en un dulce éxito. Así lo quiso compartir ella misma en primera persona.

El proyecto de la heladería Vioko supuso para mí un gran reto. Se trataba de convertir unas frías oficinas bancarias en un establecimiento de venta de helados y chocolates artesanos de gran calidad. A la dificultad de transformación del espacio había que añadirle la forma del local, que tenía forma de U, ya que en el medio se ubicaba la escalera de la comunidad de vecinos que había que integrar en el proyecto.

Topcret Vioko Ice Cream

A la hora de realizar este proyecto tuve la suerte de disponer de una gran libertad. Los propietarios del establecimiento dejaron en mis manos la transformación del local y no marcaron ninguna pauta específica de cómo debía ser. Ello no quiere decir que no participaran en la toma de decisiones durante la ejecución del proyecto aportando sugerencias algunas de las cuales, evidentemente, fueron recogidas en el mismo.

El uso de Topcret para realizar los suelos y las paredes de los servicios fue una decisión personal, ya que el material se adaptaba perfectamente a las necesidades del proyecto, ya que es un material resistente y que no comporta dificultad a la hora de la limpieza, característica idónea para un local pensado para ser muy transitado.

Topcret Vioko Ice Cream Shop

La decisión final de usar Topcret vino motivada por diversos factores. En primer lugar, el diseño del local, con una gran pared semicircular perimetral, dificultaba el uso de gres cerámico, por la dificultad que comporta tener que recortar todas las piezas, que hubiera comportado desechar gran cantidad de baldosas por los recortes. En segundo lugar, el uso de Topcret permitía realizar un suelo sin juntas, lo que daba al local una gran sensación de unidad.

Microcemento Topcret es un material resistente y que no comporta dificultad a la hora de la limpieza, característica idónea para un local pensado para ser muy transitado.

La obra se ejecutó con gran celeridad. Se tuvo que limpiar el local para dejarlo libre de cualquier añadido estructural y poder aplicar así sin problemas los cambios en el diseño que permitieran dotar de unidad a un proyecto que en el fondo consistía en unir dos locales separados por una escalera situada justo en el medio. Aparte de la unión física, realizada por la parte posterior del establecimiento, tuvimos que realizar un gran estudio lumínico para lograr más aún dicha sensación de unidad.
Una vez acabada la reforma del establecimiento consideré totalmente acertado el uso de Topcret, ya que, casi sin buscarlo, el haber usado el color plata daba sensación de aguas y de frescor que recuerda al hielo.

Topcret Vioko Ice Cream Shop

Después de un intenso trabajo de diseño, creo que al final se logró con creces el desafío de dar al establecimiento la unidad que requiere un proyecto de estas características. Una vez finalizada la obra quedaba claro que se trataba de una heladería con dos entradas y no dos locales separados, que era la gran preocupación que tenían los propietarios, que no tenían muy claro si ello sería posible.

Una vez acabada la reforma del establecimiento consideré totalmente acertado el uso de Topcret, ya que, casi sin buscarlo, el haber usado el color plata daba sensación de aguas y de frescor que recuerda al hielo.

El mayor logro del proyecto fue para mí transformar las antiguas oficinas bancarias en una heladería sin que quedara rastro de las mismas. Ello comportó un importante esfuerzo creativo al que había que añadir que debía trabajar en un proyecto de una heladería pero sin que se vieran los helados, que se encuentran dentro de unos “pozzetiss” tapados. Por ello, utilicé elementos decorativos que sugirieran los helados a los clientes.

Transcurridos ya diversos meses desde la inauguración del local, este cumple a la perfección la idea por la cual fue creado. Señalar incluso que muchos turistas que visitan la ciudad de Barcelona y que entran en el local se fotografían en su interior y esa obra se ha publicado en varias revistas de interiorismo a nivel nacional e internacional.